La gestión de residuos sólidos en Argentina, y en particular en la provincia de Buenos Aires, enfrenta un panorama complejo que exige la articulación de diversos actores y la implementación de políticas nacionales inclusivas. El trabajo de los recuperadores urbanos ha demostrado ser esencial para la promoción de prácticas sostenibles y la reducción de residuos destinados a vertederos. Sin embargo, la apertura a la importación de residuos amenaza con desplazar a estos actores del mercado y socavar los esfuerzos por consolidar un sistema de economía circular genuino. Para avanzar hacia un modelo de gestión de residuos más justo y sostenible, es importante fortalecer la coordinación entre las políticas nacionales y provinciales, limitar la entrada de residuos importados y promover la valorización de los materiales reciclados localmente.
Además, es indispensable continuar con la formalización de los recuperadores y la creación de programas de inclusión social que mejoren sus condiciones laborales y reconozcan su aporte al desarrollo de una economía circular. El éxito de estas iniciativas dependerá en gran medida de la capacidad del gobierno nacional junto al provincial y municipal para implementar políticas públicas que integren a los recuperadores como actores fundamentales en la gestión de residuos. Solo así se podrá consolidar un sistema de gestión de residuos sólidos que no solo sea eficiente y sostenible, sino también socialmente justo e inclusivo.