En español
Este trabajo estudia la constitución de las demandas, las estrategias discursivas y las luchas hegemónicas entre el gobierno de Macri y los representantes del capital y el trabajo en torno a la política económica de Cambiemos, en los inicios de la gestión macrista. Como resultado de la investigación, se halló una intensa pugna hegemónica sobre la distribución de los recursos económicos y las consecuencias del modelo cambiemita. Dentro del campo popular se encontraron diferencias en las demandas, en los grados de combatividad y en las estrategias de acción política, con sectores más conciliadores y otros relacionalmente más confrontativos. En el empresariado se encontraron demandas en tensión frente a los efectos de la devaluación y la apertura comercial. Por último, se halló una respuesta selectiva del gobierno de Macri, que priorizó la satisfacción de las demandas particulares del capital agroexportador, el sector bancario-financiero y los economistas ortodoxos, en desmedro de las demandas de protección de la industria nacional vinculada al mercado interno. A su vez, frente a los reclamos del campo popular, el Gobierno postergó sus demandas primordiales para recomponer los salarios, y buscó anular o desactivar sus reclamos para cobrar un bono salarial, prohibir los despidos y suspensiones de trabajadores y realizar una reforma tributaria y financiera. A cambio, se limitó a ofrecer medidas mínimas de compensación económica, legitimadas en una estrategia retórica del “realismo” político y la espera. De este modo, en un contexto de fuerte devaluación y alta inflación, convalidó, por omisión, la caída en el poder adquisitivo de trabajadores y jubilados.
En inglés
This paper analyzes the constitution of the demands, the discursive strategies and the hegemonic disputes between Macri´s government and the referents of capital and work around the economic policy, at the beginning of Cambiemos administration. The results show an intense hegemonic struggle over the distribution of economic resources and the effects of the model. Within the popular field, it found differences in the demands, the degrees of combativeness and the strategies of political action, with conciliatory sectors and other ones relationally more confrontational. In the business sector, it found demands in tension related with the effects of devaluation and trade liberalization. Finally, we found a selective response by the government of Macri, which prioritized the satisfaction of the particular demands of agro-export capital, the banking-financial sector and orthodox economists, to detriment of the demands for protection of the national industry linked to the domestic market. In turn, faced with the claims of the popular field, the government postponed its primordial demands to recompose wages, and sought to downplay or deactivate its demands to collect a salary bonus, prohibit dismissals and suspensions of workers, and carry out a tax and financial reform. In exchange, the government limited itself to offering minimal measures of economic compensation, legitimized in a discourse of political “realism” and deferral. In this way, in a framework of strong devaluation and high inflation, it validated, by omission, the fall in the purchasing power of workers and retirees.